Las adolescentes se ven gordas

Fuente: EL MUNDO

MARÍA VALERIO

Casi la mitad de las adolescentes de 15 años (el 43%) cree que está demasiado gorda, pese a que sólo un 20% de ellas cumple los criterios de sobrepeso u obesidad. Mientras que en el caso de los chicos, su percepción corporal se ajusta más a la realidad (sólo el 22% a esa edad se ve con sobrepeso, el mismo porcentaje que realmente lo tiene). Éste es sólo uno de los datos que se extrae de un amplio informe que cada cuatro años elabora la Organización Mundial de la Salud (OMS) para retratar a los adolescentes occidentales.

Desde hace 33 años, el informe sobre la salud de los niños de 11 a 15 (Health Behaviour in School-aged Children, según sus título original en inglés) recoge datos aportados por más de 300 investigadores en 42 países de Europa (también España) y Norteamérica. Coordinados desde Noruega por la Universidad de Bergen, los resultados que ahora se acaban de conocer proceden de las encuestas realizadas a miles de chavales entre 2013 y 2014.

 

La profesora Carmen Moreno habla sobre la adolescencia

Fuente: El Correo de Andalucía

 

En España, como explica la responsable de los datos nacionales, Carmen Moreno Rodríguez, catedrática de Psicología de la Universidad de Sevilla, dentro de pocas semanas se darán a conocer los datos de más de 30.000 chicos de 11 a 18 años entrevistados por toda España, con muestras representativas de todas las comunidades autónomas. “Para el trabajo de la OMS sólo se han tenido en cuenta los datos a los 11, 13 y 15 años”, explica a EL MUNDO.

De momento, explica la representante española en el HBSC, la comparación con nuestros vecinos de Europa y Norteamérica permite concluir que los adolescentes españoles hacen más actividad física que la media (ocupamos el quinto puesto a los 11 y 13 años, y el noveno a los 15). “Se ha dedicado mucho esfuerzo a esto en la escuela”, destaca Moreno, pese a lo cual apenas el 12% de las chicas de 15 años hace al menos sesenta minutos diarios (en el caso de los varones el porcentaje sube hasta el 28%).

La importancia de la familia

Moreno también destaca que los niños y adolescentes españoles puntúan muy bien en las encuestas sus relaciones con la familia y con sus amigos, y un porcentaje muy elevado desayuna todos los días (más del 85% a los 11 años, aunque va descendiendo hasta el 63% a los 15. Frente a sólo el 52% de la media) y realiza al menos una comida con sus padres. Este detalle, que puede parecer anécdótico, tiene una gran influencia en el desarrollo a estas edades, como destaca el doctor Félix Notario, pediatra de la Sociedad Española de Medicina en la Adolescencia.

“Nosotros insistimos mucho en la importancia de las comidas en familia, no sólo por las cuestiones nutricionales, sino porque permite prevenir muchas situaciones y conductas de riesgo a estas edades, como el consumo de alcohol y tabaco”, explica Notario.

Este especialista coincide con Moreno en que uno de los aspectos en los que España no puede presumir tanto se refiere a la obesidad. No sólo porque nuestros índices de sobrepeso son un poco superiores a la media (ocupamos el séptimo puesto con más niños obesos a los 11 años y el undécimo a los 13 y 15), sino porque “aquí no se percibe aún la obesidad como un problema de salud y aún hace gracia la imagen del niño regordete”, advierte el doctor Notario.

En el lado contrario de la balanza, el informe advierte una creciente preocupación por la imagen corporal a medida que los adolescentes van cumpliendo años (especialmente en el caso de las chicas). Hasta el 15% a los 13 años (el 12% en el caso de los varones) y el 23% de las españolas de 15 años (sólo el 10% de los chicos) está a dieta; unas cifras que al doctor Rodríguez Molinero, pediatra y miembro también de la Sociedad Española de Pediatría de Atención Primaria, le parecen incluso inferiores a la realidad.

“Vivimos un mundo en el que, culturalmente, la imagen corporal se asocia con el éxito”, explica a este periódico, y eso es algo con lo que conviven nuestros adolescentes. “Ellos también se nutren del mundo de la imagen, por las redes sociales, por la televisión, por la calle… Esos impactos les hacen estar comparándose constantemente con esos modelos perfectos que representan sólo el 1-3% de la realidad. El resto, el 97% restante, somos imperfectos”, recuerda este especialista.

A pesar de que el trabajo refleja también los problemas de comunicación propios de la adolescencia (hasta un 20% de los chicos y chicas de 15 años confiesa que no le resulta fácil hablar con su madre sobre sus preocupaciones, y menos aún con los padres, aunque en mejoría con respecto a encuestas previas), los tres especialistas recuerdan que los adolescentes con problemas representan sólo una minoría.

En la encuesta, de hecho, el 80% de ellos se muestra satisfecho con su vida. “¿Cuántos adolescentes problemáticos hay?”, se pregunta la profesora Moreno. “El 70% atraviesa esta etapa felizmente”, le responde el doctor Rodríguez Molinero; “y a pesar de eso tenemos una tendencia a generalizar los problemas y el estereotipo del adolescente conflictivo”, apunta.

Diferencias de género

“El informe, como casi todos los trabajos que se realizan a estas edades, nos indica que no hay una sola adolescencia, sino muchas realidades diferentes”, apunta también Notario, que destaca a su vez los aspectos en los que chicos y chicas siguen siendo diferentes. “Aunque nuestra sociedad ha avanzado muchísimo, todavía subyacen diferencias en función del género que se reflejan en su consumo de alimentos, ocio, ropa…”.

Las chicas, por ejemplo, comen fruta y verdura más a menudo (el 37% lo hace a diario frente al 29% de sus compañeros), se cepillan más los dientes; aunque a cambio suelen puntuar peor su estado de salud y su peso (el porcentaje de las que se ve gorda se multiplica del 26% a los 11 años al 43% a los 15). Ellos, en cambio, practican más ejercicio, pero también beben alcohol más a menudo y se pelean con mayor frecuencia, lo que repercute en mayor incidencia de heridas (el 50% de ellos ha tenido que se atendido de al menus una lesión).

En la escuela son las chicas más satisfechas, aunque a los 13 y 15 años ellas se muestran también más presionadas y estresadas que los varones. Quizás esa presión explique que, por ejemplo, a los 15 años, el 50% de las niñas tenga quejas relacionadas con la salud más de una vez a la semana (frente a sólo el 27% de los chicos). En dos tercios de los países analizados, los adolescentes de ambos géneros procedentes de clases sociales más bajas son los que más problemas de salud padecen.

La doctora Zsuzsanna Jakab, directora de la Oficina Regional de la OMS en Europa, recuerda que muchos estilos de vida se adquieren en la segunda década de la vida (entre los 11 y los 20 años), por lo que la adolescencia se considera un periodo crítico en el que los chavales ya empiezan a reflejar muchas de las desigualdades (de género, o geográficas) que perduran en la vida adulta.

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